¿Por que corro?

Uno no sabe a cierta cierta muchas veces porqué hace en concreto, pero si puede intuirlas de alguna manera mirando hacia atrás lo suficiente.
Hace ahora bastantes años, en la década de los 90, realizaba bastante deporte, jugaba al baloncesto, fútbol-5, fútbol-11, rugby ... pero especialmente le daba bastante a la bicicleta, aunque nunca en competición.
Realizaba bastastes kilómetros, siempre solo, 600-700 kms semanales y tenía una meta puesta en la cabeza: conseguir llegar desde Molina de Segura ( mi antigua vivienda ), hasta Villarejo de Salvanés, un pueblo de la comunidad de Madrid de donde es la familia por parde de mi padre.

Castillo de Villarejo de Salvanés

Esta fortificación fue la primera construcción de Villarejo y a partir de la cual se ha ido creando la población.Erigido como defensa frente a los ataques árabes, no se sabe la fecha exacta de su construcción, estableciéndose dos posibles fechas: una, entre 1195 y 1203, después de la destrucción del Castillo de Alarilla, en la cercana Fuentidueña de Tajo; y otra, alrededor del siglo XIV. Perteneciente a la Orden de Santiago, su Encomienda Mayor de Castilla lo amplió en diferentes ocasiones, quedando hoy sólo la Torre del Homenaje del siglo XVI. Es la única de su tipo en España y es un punto de referencia distintivo de Villarejo. De 16 metros de lado por 22 de altura, tiene ocho torreones de 3 metros de diámetro adosados a su planta cuadrangular, que actúan como contrafuertes de él en sus cuatro plantas. A su alrededor, existía un muro defensivo de forma irregular. De utilización militar hasta el XVII, fue perdiendo importancia a partir del siguiente siglo, siendo tribunal especial de las órdenes militares y refugio de "El Empecinado", héroe guerrillero durante la guerra de la Independencia y liberal enfrentado a Fernando VII. Hoy tiene alojado en su interior al Centro de Interpretación Turística.
Muy cerca del castillo, se encuentra la Iglesia de San Andrés Apóstol.




Es del siglo XIV y pertenece al característico tipo iglesia-fortaleza de las órdenes militares.En su fachada, podemos observar los escudos de la Orden de Santiago y del Consejo de Órdenes.Consta de una sola nave que, dada sus formas, permite suponer que fue proyectada para ser construida con tres naves que se terminaron como capillas laterales. Es una mezcla de gótico tardío y herreriano.
Y formando un triángulo se encuentra la afamada Casa de la Tercia:


Construida por la Encomienda Mayor de Castilla en el siglo XVI. Su nombre es debido a que en su interior se guardaba la tercia (tercera) parte de los tributos para el uso personal del Comendador.
Consta de dos plantas y un patio de columnas. Existe la creencia ( confirmada por mi abuelo Primitivo ), de que tiene unas galerías subterráneas que la comunican con la iglesia y el castillo. Fue también alojamiento de los primeros Comendadores Mayores hasta la construcción del palacio de éstos. Esta foto está tomada desde lo alto del castillo, es antigua pero así se puede observar sus dimensiones. En la actualidad está fraccionada, pero si alguien visita la localidad le aconsejo que entre en el Bar la Tercia, cuyo interior y patio aún conserva las vigas y columnas casi intactas.

Bueno dejo un poco la historia y continuamos a lo nuestro:

En principio la empresa podría parecer algo dura, pero en el fondo son apenas 342 kilómetros, y la empresa de hacerlos en un día no era nada descabellada.
La única manera de llevar a cabo esta empresa con garantías era bastante clara: realizar entrenamientos de muchos kilómetros, cada vez más cerca de esos 342, y si el cuerpo podría aguantar cerca de ese valor podría por tanto alcanzarlo.
A lo largo de meses que se hicieron años, fuí subiendo los kilómetros en pruebas, recuerdo la primera vez que superé los 180 kilómetros, en los que vi la empresa más cerca.
Curiosamente no tengo ningún registro de comprendido entre 200 y 300 kilómetros, pero sí que realicé muchos entre 180-190 kilómetros ayudado en parte por lo logros en el Tour de Francia de Miguel Induráin.
Cierto día realicé una prueba, consitía en realizar el trayecto Molina de Segura-Vera y vuelta al punto de origen. Salió bastante bien, y conseguí realizar 309 kms. Este trayecto es bastante más llano que el necesario para alcanzar Villarejo, pero el kilómetraje logrado me permitía pensar que estaba preparado.
Unas semanas después, un 29 de Julio de 2001 me dispuse a realizar el trayecto deseado.
La salida la hice a las 6:30 de la mañana y en principio no tuve problemas hasta pasar la localidad de Tobarra, donde apareció un viento de cara algo lateral que no permitía avanzar a la velocidad prevista y me obligó a aumentar el esfuerzo necesario para avanzar. Después de una breve parada en la Roda para comer barritas y plátano, continué con el esfuerzo, el viaje se hizo pesado por el viento, pero por fin, cerca de las 22.15 horas conseguí llegar a destino después de casi 16 horas de pedaleo constante.
A partir de este día ocurrieron 2 cosas:
- La primera que ya logrado el objetivo y sin otro objetivo que perseguir, mi motivación para subirme a la bicicleta descendió.
- La segunda es que poco después me casaría y llegarían los niños, así que mi tiempo para salir con la bicicleta se redujo drásticamente.
Consecuencia de ello es que abandoné casi cualquier práctica deportiva durante casi 8 años.
Y entonces os preguntaréis: ¿y qué pasó entonces en 2008 para que me enganchara el Running ?.
Pues es fácil, un compañero de trabajo al que desde aqui quiero dar las gracias: Nestor Alonso, me habló de una carrera, una media maratón donde decía que había buen ambiente, que el la correría con dos amigos y su novia ( ya es su mujer ) y que me fuera con ellos a Almansa a correrla.
La verdad es que yo no lo veía nada claro después de tantos años sin hacer nada, 21 kilómetros no sé como los encajaría, pero lo acepté ( bueno es un decir, iba  a ir si o si).
La semana antes me puse unas zapatillas que tenía por aquí por casa ( unas Nike con cámara de aire de esas que se ven por el lado que compré en un viaje a Andorra por 12 euros ), evidentemente no eran nada adecuadas para la media maratón pero por entonces yo lo desconocía.
Pues bien, esa semana corri recuerdo 3 días entre mi casa de Alguazas y una redonda que hay a la entrada de Ceutí con unos molinillos muy vistosos, este recorrido era de 8,4 kilómetros.
Y bien, nos fuimos a Almansa sin dorsal, a esperar que alguien no hubiera ido y nos dieran su dorsal. Ya unos minutos antes de la salida conseguí un dorsal y salimos a correr ...
La cuestión es que conseguí terminar, recuerdo 1h 46 minutos, pero ese día el tiempo era lo de menos y lo más importe fué que aquello me gustó, me aficioné a esto de darle alegría  a las zapatillas y gracias a ese día y a la insistencia de Nestor, este blog se ha hecho.


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